
La arcilla ha sido utilizada desde tiempos ancestrales por sus propiedades terapéuticas y estéticas. Se utiliza en multitud de tratamientos, desde baños de barro hasta mascarillas por sus múltiples propiedades, ya que tiene usos cicatrizantes, purificadores, descongestionantes, refrescantes, regenerativos, absorbentes, calmantes y antibióticos.
Es rica en oligoelementos y sales minerales, y se forma por la descomposición de las rocas por los elementos como el frío, la lluvia o el viento. Puede ser de diversos colores, blanca, roja o verde y cada tipo posee distintas propiedades. La arcilla puede ser utilizada en forma de cataplasmas y mascarillas y aplicar directamente en la zona del cuerpo que queremos tratar.
Por su poder cicatrizante y regenerativo, la podemos aplicar sobre pequeñas quemaduras en la cara o en la piel. Nos aliviará y evitará la aparición de cicatrices.
La arcilla blanca es ideal para combatir las manchas de la piel, y la aporta luminosidad. Está recomendada para las pieles secas. También tiene un gran poder desintoxicante y antibacteriano y ayuda a regular el PH intestinal, por lo que a veces se toma disuelta en casos de trastornos intestinales. Para estos últimos, es mejor utilizar la que está ya preparada en los herbolarios, ya que debe ser una arcilla limpia y libre de impurezas.
La arcilla verde es ideal para las pieles mixtas. Nos liberará del exceso de grasa y de los puntos negros por su efecto purificante y tiene un efecto relajante sobre nuestra piel.
La arcilla roja tiene un gran poder desintoxicante y mineralizante, por lo que podemos utilizarla para pieles sensibles.
Para preparar las mascarillas, utilizaremos paquetes de arcilla comprados en herbolarios y la mezclaremos con agua. Para realizar la mezcla es mejor utilizar utensilios de madera.



























































2 comentarios
27 abril 2010
tiene muy buena informacion pero digan el porciento de su efectibidad :razz: :roll:
28 abril 2010
El tanto por ciento exacto es difícil de precisar, pero los tratamientos con arcilla han demostrado ser altamente efectivos por todas sus propiedades. Sus beneficios tanto para la piel como para el organismo se conocen desde hace mucho tiempo y ello se debe a que realmente funciona.