
A veces, vivimos en sitios donde una vez que comienza el invierno, no para de llover día tras día. Este problema, no tiene por qué impedir que vayas guapísima todos los días. Durante esta temporada se debe evitar el uso excesivo de maquillaje si no se tiene un buen paraguas en el que cobijarse. Ten en cuenta que si sales recién maquillada y comienza a llover tu cara se “derretirá” y llegarás manchada al sitio al que te dirijas.
Lo mejor es que limites el uso del lápiz de labios, el colorete y el resto de cosméticos que utilices. Cambia el pintalabios por un sexy gloss y en tus mejillas no utilices un color rojo demasiado llamativo. El siguiente punto que no debes descuidar es tu pelo. Evita cardar y el exceso de laca durante esta desagradable temporada, ya que la humedad hará que tu pelo que de lacio y bastante feo en nada de tiempo.
Si tienes el pelo largo, puedes hacerte una bonita trenza o un elegante moño. Ten cuidado; el pelo mojado demasiado tiempo suele dar lugar a los desagradables constipados. Debes secar el pelo rápidamente, para ello puedes comprarte un pequeño secador de viaje que puedas llevar fácilmente en tu bolso y utilizar en cualquier sitio.
Una vez a la semana, puedes hacerte una mascarilla de huevo. Coge una clara de huevo y mézclala con una cucharadita de miel y otra de jugo de limón. Aplícala sobre el rostro y déjala que repose durante una hora. Luego lávate con agua tibia y salpicaduras de agua fría.







































