Consejos para retocar el tinte
Cuando salimos de la peluquería, después de cortarnos el cabello y aplicarnos el tinte, nos gustaría que ese aspecto que tiene en ese momento nuestra melena durara para siempre. Sin embargo no es así, y con el paso de los días lo primero que aparecen son las raíces, que serán más notorias según cuál sea nuestro cabello natural y aquel de que nos hemos tenido el pelo.

Cuando esto nos ocurra, lo que nunca debemos hacer es volver a teñirnos completamente el cabello, ya que ello puede maltratar nuestro cabello, debido los productos químicos que contiene el tinte. Por ello sólo deberemos retocarnos las raíces.

Normalmente, para tener siempre el tinte en perfecto estado, lo retocaremos más o menos una vez al mes, excepto si tenemos muchas canas, en cuyo cado quizá tengamos que hacerlo cada dos o tres semanas.

Es muy importante, a la hora de retocarse el tinte, que utilices un producto del mismo tono con el que te has teñido el resto del cabello. De lo contrario, sin pretenderlo, puedes terminar tenida en dos colores. Aplica el producto sólo en la raíz visible. De este modo cuidarás el cabello ya ahorrarás producto para la siguiente vez que te toque retocarte.

Lee atentamente el envase sobre el tiempo que tienes que dejar el tinte. Una vez haya pasado el tiempo necesario, aclárate el cabello con agua tan fría como puedas. De ese modo ayudarás a que el tinte se fije mejor.

Finalmente, si tienes una cita importante y no tienes tiempo para ir a la peluquería, te dejamos un truco para ocultar las raíces: Sólo tienes que humedecer ligeramente en agua una brocha de colorete y empapaparla en una sombra de ojos del tono más parecido posible a tu pelo. Aplícala en las raíces y fíjala con laca. Ya verás cómo salvas la ocasión.