
Te proponemos una cura de belleza que va a ser un regalo para tu cara y tus sentidos y que une las propiedades del aguacate y el aroma del jazmín. Esta cura de belleza está indicada para pieles secas y desvitalizadas, dando como resultado una piel nutrida y de aspecto resplandenciente.
Para prepararla necesitas un aguacate mediano maduro, que esté a punto para comer y un puñado de flores de jazmín que, al ser de esta época puedes encontrar en cualquier jardín o floristería.
Para comenzar, hierve las flores de jamízen en 200 cl de agua, es decir, un poco menos de un vaso. Déjalo que hierva un minuto, apaga el fuego y deja enfriar el agua con las flores dentro. Mientras, abres el aguacate. Una de las ventajas de esta cura es que sólo vas a utilizar una mitad, por lo que la otra la puedes utilizar para prepararte una rica ensalada o estupendo guacamole. Por ello reserva una mitad y mete la otra en el frigorífico.
Cuando se haya enfriado el agua con las flores de jazmín, cuela el líquido, que estará ya frío y mézclalo con la mitad del aguacate. Extiende la mezcla resultante por la cara, el cuello y parte del escote y déjala actuar durante veinte minutos. Lo ideal en este momento es tumbarte en un lugar donde puedas estar cómoda, poner una música suave, relajarte y disfrutar de un rato para ti.
Transcurridos los 20 minutos, limpia la piel con agua fría. Cuando hayas eliminado toda la crema, pasa un cubito de hielo por la cara el escote y el cuello para cerrar los poros.
Debes dejar descansar la piel sin maquillaje después de realizarte esta cura de belleza, por lo que es mejor hacerla por la noche. Notarás la piel nutrida y mucho más bonita. Lo notarás y lo notarán.
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