Curar los padrastros

Share on Facebook0Tweet about this on Twitter0Share on Google+0


Los padrastros pueden ser bastante dolorosos y en ocasiones se infectan. Aunque pueden parecer intrascendentes, especialmente cuando se comparan con otras lesiones más importantes, como rasguños, cortes o quemaduras, debes vigilarlos para que no se lleguen a infectar. Deben tener especial cuidado las personas con diabetes, ya que tienen que proteger sus manos y sus pies para no verse afectados por cualquier tipo de lesión o inflamación. Para curar un padrastro, puedes seguir los siguientes pasos:

1. Lava la zona con agua tibia y jabón antibacteriano. Sécate las manos completamente o deja que simplemente se sequen con el aire. Utiliza unas buenas tijeras especiales para manicura que te permitan cortar suavemente el pellejo que se encuentra cerca de la uña y que tanto molesta. Si el trozo de piel es demasiado grande o demasiado profundo, puede que este proceso sea bastante doloroso.

2. Apliqua un poco de crema antibiótica. Antes de comenzar con la cura, acude a tu farmacia, cuéntales lo que vas a hacer y pídeles que te recomienden una crema que te permita proteger la zona unos días. Pregúntales si necesitas algo más como por ejemplo algún tipo de venda o tirita para cubrir el dedo mientras la crema hace efecto.

3. Comprueba su evolución a diario. Recuerda que debes cambiar la venda o la tirita que lo cubre todos los días. Hasta que no salga de nuevo la piel deberás estar pendiente para que no se te infecte.

4. Revisa que no hay irritación o enrojecimiento. Si notas que tienes pus, se está hinchando o tienes otro tipo de molestias, lo mejor es que vayas al médico ya que se ha infectado. Esto no suele suceder en la cura de un padrastro normal.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *