Eliminar los capilares rotos del rostro
Uno de los problemas que nos impiden disfrutar de una piel del rostro homogénea y libre de imperfecciones es la cuperosis, grupos de pequeños capilares que son claramente visibles en la piel de la cara y que pueden tener la forma de arañas o telas de arañas, y que normalmente se acumulan en zonas determinadas, principalmente en las aletas de la nariz o en las mejillas.

No existe una causa única para la formación de estos capilares rotos.

La principal son los cambios bruscos de temperatura, que hacen que nuestros capilares se contraigan y se dilaten rápidamente y sean más visibles, pero también juegan un gran papel la exposición sin protección al frío, los trastornos de tipo alimenticio, los factores hormonales etc.

La buena noticia es que normalmente, si su número no es excesivo, los capilares rotos desaparecen por sí mismos cuando tratamos la causa que los han provocado. Hasta que desaparezcan podemos cubrirlos con maquillaje o con corrector verde.

También puedes aplicar una infusión con bastante manzanilla, que debes poner en la nevera hasta que se enfríe. Cuando esté fría, aplícala en las partes del rostro con cuperosis dos veces al día hasta que desaparezca.

Si la cuperosis es muy abundante, debemos acudir al dermatólogo, que es quien nos aconsejará la mejor forma de tratarla. Normalmente nos aconsejará un tratamiento láser que ayude a hacerla desaparecer, principalmente los IPL, aunque también se pueden utilizar otros tratamientos, como la utilización de cosméticos constrictores o los drenajes linfáticos manuales del rostro.

También puedes prevenir, en la medida de la posible, la aparición de la cuperosis, para lo cual la primera medida es no apretarte la piel del rostro cuando quieras eliminar las espinillas o puntos negros. Esta presión romperá los capilares y se harán notorios.