
A todas nos ha ocurrido que, por cansancio o por falta de tiempo, decidimos prescindir del paso de desmaquillarnos antes de irnos a dormir. Sin embargo, hacer esto nos puede llevar a que se obstruyan los poros, generando la aparición de espinillas y puntos negros, y a que nuestra piel no pueda respirar bien por la noche, lo que le restará luminosidad y le dará un aspecto cansado por la mañana. Por ello, tan importante como desmaquillarse, es hacerlo bien.
- Crea el hábito de desmaquillarte por la tarde o por la noche, siempre a la misma hora, para que se convierta en parte de tu rutina habitual.
- Elige una crema desmaquillante acorde con tu tipo de piel. Tienes muchas opciones en el mercado que se adaptarán perfectamente a tus necesidades.
- Aunque no te hayas maquillado, acuérdate de lavarte la cara o utilizar algún tónico desmaquillador por la noche. De ese modo eliminarás el sudor y las impurezas que se hayan podido acumular sobre tu piel. Para ello puedes utilizar toallitas limpiadoras o jabones.
- Para desmaquillarte, comienza por los ojos con una crema específica para dicha zona. Intenta evitar que penetre en los ojos y los irrite. Utiliza un algodón o toallitas.
- Sigue con los labios. Lo ideal es hacerlo desde afuera de los labios hacia el centro. De ese modo no te mancharás la piel con barra de labios.
- Finalmente, termina con la cara y el cuello, retirando cualquier resto de maquillaje que quede en tu rostro.
- Después de desmaquillarte, lávate la cara con un jabón apropiado para tu tipo de piel. Sécate suavemente la piel de la cara, aplícate un tónico facial y finalmente aplica una crema de noche que hidrate y cuide tu piel durante la noche.


























































