
Si durante la adolescencia hemos sufrido un acné muy rebelde y nos han quedado cicatrices muy profundas, no tendremos más remedio que acudir a tratamientos de medicina estética para eliminarlas. Pero sin nos han quedado nada más pequeñas marcas rojas una vez que el acné a mejorado, podemos ayudar al proceso de curación normal de la piel, sin necesidad de recurrir a un tratamiento estético.
Eso sí, deberemos tener paciencia ya que tenemos que permitir que la piel siga su ritmo de regeneración natural, por lo que es importante que no nos impacientemos y que seamos constantes para lograr que las cicatrices desaparezcan.
Es esencial, para lograr la desaparición completa de las cicatrices, que utilicemos siempre un protector solar, porque la acción del sol retrasa el proceso regenerador de la piel. Además, de este modo evitaremos que las cicatrices se hiperpigmenten y destaquen más en nuestro rostro.




























































