
El invierno puede ser miserable para tu pelo; sales de casa y te vas abriendo paso ante el aire más frío que te puedas imaginar, llegas al trabajo o a casa y te encuentras en un sitio cerrado con un fuerte calor seco. Cada vez que te vas de un sitio a otro, no sólo tu cuerpo y tu piel se resienten, tu pelo puede resultar afectado de manera intensa. Aquí tienes algunos consejos que te pueden ayudar:
- Llevar el pelo suelto
Este suele convertirse en un gran problema, ya que el pelo se puede alborotar y encrespar mucho más de lo normal. Si ves que va a hacer viento, intenta cogerte el pelo en una bonita coleta. Intenta llevar coleteros en tu bolso que te ayuden en un momento de apuro. Cuando te lo laves utiliza un buen acondicionador que te permita mantener la humedad natural del mismo.
- Tejidos
Ciertos tejidos, especialmente la lana, crean cargas estáticas que cuando entran en contacto con el cabello lo “rizan”. Intenta prescindir de este tipo de materiales y continua utilizando el acondicionador.
- Pelo lacio
El calor seco, hace que las glándulas sebáceas del cuero cabelludo produzcan más aceite, lo que hace que tu pelo “pierda peso”. Para hacer frente a este problema es necesario comprender, que debes proporcionarle proteínas. Antes de comprar tu champú de siempre, revisa que tenga las proteínas suficientes para ayudar a tu cabello. Revisa las etiquetas o acude al personal especializado para que te ayuden en tu elección.







































