
Cuando llega el duro y frío invierno la mayoría de nosotras ocultamos nuestros bonitos labios tras alguna bufanda o fular. Es perfecto si lo que vas a hacer es caminar por la calle bajo las inclemencias del tiempo, pero no por ello debes olvidar que tras ese trozo de tela se encuentra tu carta de presentación en cualquier evento que se precie. Cuidar tus labios no debería ser una exclusiva del verano, porque no sólo el sol los envejece sino que el viento, el frío y la falta de hidratación hacen que éstos se corten dejando al descubierto esos “pellejitos” que nos empeñamos en morder inconstantemente, con lo que sólo intensificamos el problema.
Aunque creas que la piel de los labios sólo necesita una base hidratante y tu gloss o barra preferidas, no olvides que al menos una vez cada quince días deberías aplicarte un peeling para eliminar células muertas, de ese modo tus labios captarán con mayor profundidad las propiedades hidratantes de cualquier bálsamo.
No necesitas gastarte grandes cantidades de dinero ni adquirir nuevos productos, basta con que mezcles un poco de azúcar con aceite de oliva virgen. Aplícalo en los labios y masajéalo durante un rato hasta que se vaya disolviendo. Aclara con agua tibia y antes de acostarte aplícate vaselina pura, de esa que venden en farmacias en tubos. Sin duda es la mejor aunque no tenga ni color ni sabor. A la mañana siguiente verás una suavidad y alisamiento en tus labios como hacía tiempo que no notabas.
Ahora sí, ¡vístelos de color y sal a conquistar el invierno!.
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