
Sin duda alguna, uno de los tonos más favorecedores cuando llega el verano es el rosa en todas sus gamas, sobre todo cuando nuestra piel va cogiendo color, y el contraste hace que nuestros rasgos destaquen aún más. Ya sea de dÃa o de noche, si eliges este color para tu maquillaje te verás muy favorecida y, además, te sentirás más joven.
Durante el dÃa:
Para la base, un tono natural y mate, lo más parecido a tu color de piel. El objetivo es homogeneizar el cutis más que aportar color.
Para los labios, nada mejor que un luminoso color carne o un rosa suave.
En cuanto a los ojos, elige sombras beige o rosas pálido, realzándolos con máscara de pestañas en tono marrón o gris. Si quieres iluminar aún más tu mirada, sólo tienes que rellenar el interior del párpado inferior con un lápiz kohl blanco.
Si quieres dar un toque cándido a tu maquillaje, puedes aplicarte un blush en un color rosa tierno. Debes hacerlo desde el pómulo hasta la sien.
Durante la noche:
No cambies la base natural o mate, pero dale una ligera pasada de polvos sueltos rosados para aportarle el toque de color extra que la noche exige.
Da un toque sofisticado a tus pómulos aplicándote un colorete más vivo en un tono rosa fresa intenso o, si lo prefieres, un rosa cálido con toques nacarados.
Para darle un toque de sensualidad a tus labios nada mejor que la gama de los rosas, corales, fucsias, cerezas, guindas o frambuesas. Conseguirás un acabado perfecto si el lápiz de labios tiene destellos dorados.
Para dar un toque fresco y sexy a tu mirada, aplÃcate sombras de ojos en tonos rosa-malva, salmón o violeta. DifumÃnalas y perfila tus ojos con un lápiz marrón. Dales el toque final con un rimmel azul noche o gris.
Y ya que estás en verano, aporta color a tus uñas, tanto de los pies como de las manos en tonos rosas o frambuesa.




























