
Sin duda uno de los rasgos más destacados de nuestro rostro son las cejas, que enmarcan nuestros ojos y nos ayudan a dotarle de mayor o menor expresividad y belleza. Desafortunadamente son pocas las mujeres que tienen unas cejas perfectas sin necesidad de depilarse, y la mayoría de nosotras tenemos que pasar por ese ritual de forma habitual. Si queremos conseguir que nuestras cejas sean el complemento perfecto para nuestro rostro, deberemos depilarlas atendiendo a la forma de éste.
Según los expertos las cejas deben comenzar a la altura del lacrimal y deben terminar a la altura del final de las pestañas del lado opuesto, además de quedar levemente arqueadas, aunque ello dependerá en gran medida de la forma del rostro.




























































