
Desde hace tiempo se conocen las bondades que el vino tiene para nuestro organismo, sobre todo para mantener sano el corazón. Ahora, además, podemos disfrutar de sus propiedades para cuidar y embellecer nuestra piel. Por ello, para las amantes del vino, los tratamientos de vinoterapia suponen un doble placer.
Podemos, además, elegir entre multitud de opciones, bien a través de baños en vino, combinados con aguas termales, en masajes, drenajes linfáticos, etc. Dependiendo de lo que queramos, podemos optar por tratamientos para nuestra piel que ayuden a relajarla, a eliminar líquidos, desintoxicar los tejidos o rejuvenecerla.
Como complemento a la vinoterapia, en muchos tratamientos también se utilizan las semillas y el aceite de uva. Las semillas se utilizan para exfoliar la piel y el aceite de uva para hidratarla, haciendo que los resultados de la vinoterapia sobre nuestra piel sean casi mágicos.




























































