Tipos de lunares
Un lunar, es una mancha oscura permanente o adquirida en la piel. Por lo general, puede aparecer en cualquier parte del cuerpo. La mayoría de las veces los lunares son un crecimiento benigno de las células que se encargan del color de la piel (melanocitos). Estas manchas pueden añadir un punto sexy a sus propietarios o por el contrario, ser odiados por los mismos. A veces, los lunares puede ser un riesgo para la salud.

Suelen aparecer durante el primer año de vida y se cree que son el resultado de un trastorno en el desarrollo de las células fetales. Las mujeres son propensas a tener más lunares, apareciendo estos en su piel durante toda la segunda o tercera década de su vida debido a las quemaduras de sol o como resultado del embarazo. Los lunares pueden tener diferentes colores. El tamaño y la forma también pueden variar.

En términos médicos se les conoce como nevos. Los nevos pueden aparecer de manera individual o en grupos repartidoss por todo el torso, los brazos y las piernas. La superficie de los lunares puede ser plana o abultada. Algunos brotan con unos pocos pelos, lo cual es normal. El lunar más común es el conocido como lentigo. Este suele ser bastante habitual en las personas de piel oscura. Es una marca oscura circular con el tamaño de una lenteja y con una superficie ligeramente elevada. Su color puede ser amarillo-marrón o marrón oscuro. Por lo general, no brota ningún cabello.

Otro tipo de lunar son los que tienen forma semiesférica, suave al tacto y con pequeños surcos. El color puede ser el mismo que el de la piel, aunque tienden a tener un tono grisáceo, e incluso, morado oscuro. El tamaño puede variar y puede parecerse a una lenteja o a una cereza. Este tipo de lunar, suele aparecer frecuentemente en la cara y el torso. Los lunares de color azul son una variante de un lunar común. Estos suelen aparecer por la cara con forma de pequeñas lentejas. Es benigno y suele ser más de un problema estético.