Tratamientos con ácido mandélico
Si buscas un tratamiento de belleza que te proporcione resultados a corto plazo, no dudes en elegir el ácido mandélico, con el que lograrás revitalizar tu cutis de forma completa.

El ácido mandélico es un alfahidroxiácido que se encuentra en las almendras amargas y que proporciona excelentes resultados cosméticos si lo comparamos con otros ácidos, como el ácido glicólico, y al mismo tiempo tiene la ventaja de que resulta menos irritante que éstos.

El ácido mandélico actúa estimulando la producción de células cutáneas. Por ello, si lo combinamos con un tratamiento antiedad, podemos rejuvenecer nuestro rostro y darle mucho mejor aspecto, sobre todo si tenemos en el rostro marcas de acné. Esto se debe a su modo de actuación, ya que cuando lo aplicamos en la piel produce una suave desescamación que renueva el cutis, al tiempo que lo blanquea, ayudando a eliminar manchas de la piel y sus propiedades antisépticas hacen que mejoren las pieles con acné.

Con este producto se realizan varios tratamientos:
- Pulido de la piel: Se aplica en el cutis un gel pulidor que contiene porcelana y se elimina con agua.

- Revitalización la piel: se cubre el cutis con ácido mandélico: se extiende y se deja actuar por un tiempo que depende del tipo de piel.

- Hidratación de la piel: se aplica el ácido mandélico en combinación con vitamina C, con lo que se rehidrata la piel al tiempo que se le da un tratamiento antioxidante.

- Descongestión de la piel: Para ello se aplica una máscara cremosa con ayuda de una gasa humedecida. El producto se retira con la misma gasa sin aclarar la piel.

Finalmente ya sólo hay que aplicar un protector solar combinado con una emulsión de ácido mandélico.