Uñas de gel
Las uñas son una de las partes del cuerpo de las mujeres que más intentamos cuidar, ya sea por pura coquetería o simplemente por higiene. Además, es un punto fuerte que ensalza nuestra feminidad y nuestra belleza.

Aunque parezca mentira, las uñas dicen mucho de cada persona, y es una de las partes en los que más se suelen fijar las personas que nos rodean. Por ello, hay que llevarlas siempre arregladas para causar una buena impresión.

La nutrición juega un papel muy importante en su estado. La falta de vitaminas deja constancia en ellas proporcionado un aspecto poco estético. Para combatir este defecto y lucir unas uñas prefectas, la tecnología ha sacado al mercado una nueva tendencia, las uñas de gel, lo último en estética.

Son nada más y nada menos que unas uñas artificiales, semejantes a las de porcelana, con la diferencia de que estas dan una sensación de mayor naturalidad, son más finas, ligeras y fuertes. Además, son más duraderas gracias a su buena adherencia.

Las puedes llevar el tiempo que desees, tu eliges, pero para ello necesitas mantener una estricta revisión, es decir, cada tres semanas aproximadamente debes ir al centro de estética para ir rellenándolas a medida que estas van creciendo.

El gel es un producto más manejable y versátil que la porcelana, por eso es más fácil trabajar con él. Realmente es espectacular, nos puede llegar a ofrecer unos resultados sorprendentes. Simplemente lo aplicas sobre la uña y ya puedes moldearlas a tu antojo.

Por si fuera poco, no importa si tus uñas están súper estropeadas o si las tienes mordisqueadas, el gel se adapta a cualquier situación o superficie, hecho que proporciona una mayor naturalidad.