Tratamiento para cabellos dañados


Si por algún motivo (tinte, sol, mar, piscinas) tienes el cabello muy dañado. Te explicamos lo que tienes que hacer para que recupere su brillo. Aplica este tratamiento para reconstruirlo. Volver a lucir un buen peinado será fácil y rápido. Para ello vas a necesitar: champú reestructurante, serum cauterizador, tratamiento proteico, reparador instantáneo, secador de pelo, plancha para pelo y cepillo para brushing.


Primero lava el cabello con el champú reestructurante, aplica un poco de serum cauterizador en toda la cabeza, y deja actuar durante unos diez minutos.


Mientras tanto, seca el cabello con secador para fijar el producto.


A continuación, plancha el cabello, mecha a mecha, siempre de la raíz a las puntas.


Enjuaga el cabello, lava nuevamente con el mismo champú y aplica un tratamiento proteico que vaya de la raíz a las puntas. Deja actuar unos cinco minutos y enjuaga con abundante agua para retirar el producto.


Finalmente, para un pelo más suave, aplica el spray reparador instantáneo desde el medio hasta las puntas, y para finalizar hazte un brushing con el cepillo de forma que el pelo te quede más suelto.

Cuidar el cabello según el clima


El clima tiene efectos visibles en el aspecto del cabello, sobre todo la lluvia y el viento, frecuentes en invierno. También la humedad, el aire seco y frío y el calor artificial hacen que el pelo sea frágil y difícil de manejar. Las recientes investigaciones han identificado tres tipos de Síndromes que afectan al cabello en mayor o menor grado.

Algunos estudios realizados por expertos en el cuidado del cabello y sus principales problemas señalan diversas afecciones capilares:

El Síndrome del Pelo Sahara, que se encuentra en la zona centro peninsular, se nota por un pelo quebradizo, seco y encrespado causado por los cambios bruscos de temperaturas. La calefacción y el uso frecuente del secador asociados a las temperaturas suelen deshidratar el cabello.

El Síndrome del Pelo Triste, típico en Galicia, Asturias y País Vasco, provoca un pelo apagado y sin brillo, debido a la lluvia y la alta humedad del aire asociada a la falta de sol.

El Síndrome del Pelo Gorro, sobre todo presente en el área del Cantábrico y en los Pirineos, tiene por síntoma un pelo sin volumen, pegado, grasiento en la raíz y estático en las puntas. El uso de gorra o sombrero produce mayor sudoración en el cuero cabelludo, dejando en la raíz una sensación de suciedad y un aspecto reseco en las puntas que quedan expuestas al viento, frío y lluvia.

En el caso del Síndrome Pelo Sahara hace falta controlar la humedad de la atmósfera del hogar. Se recomienda aplicar semanalmente un acondicionador hidratante y utilizar cepillos de cerdas naturales en vez de plásticas.

En cuanto al Síndrome del Pelo Triste, hay que dejar secar el pelo a una temperatura baja, restringir el uso de rizadores y planchas de alisado y utilizar productos de fijación que realcen el brillo del cabello.

Finalmente, para combatir el Síndrome del Pelo Gorro, se puede lavar el cabello con champú purificante para quitar el exceso de suciedad y la aplicación de una protección acondicionadora intensa.

Cuidar tu cabello


Si detectas que tu cabello no tiene brillo, está seco o lo pierdes, toma nota de estos consejos breves y verás cómo mejorará su aspecto.


Para conseguir volumen, masajea las raíces del cabello húmedo con tus dedos, así conseguirás tenerlo mucho más suelto.


Si el color de tu pelo no es natural, utiliza champú para cabellos teñidos y lava cada un par de días. Enjuaga muy bien tu cabello.


Para lucir un pelo más brillante, realiza el último enjuague con agua fría. Después de lavarte el cabello, no dejes la toalla en tu cabeza por mucho tiempo.


Aplica una mezcla de aceite de oliva y yema de huevo cada dos semanas, lucirás un cabello con brillo y suavidad.


Para tener un pelo bien hidratado puedes utilizar mascarillas especificas o aplicar laca en tu cepillo y peinarte por las zonas afectadas.


Si tienes las puntas abiertas, toma las tijeras y recorta las que tengas partidas. Luego para prevenir las puntas rotas, emplea acondicionadores de calidad y acostúmbrate a peinarte con el cabello ya seco.


Es muy recomendable masajear el cuero cabelludo para reactivar la circulación y permitir que el cabello crezca con mayor vigor.

Truco para un cabello brillante


Existen muchos productos naturales para un pelo con brillo, pero te contamos un truco muy simple para lograr que tu cabello luzca brillante y saludable con un preparado de infusión.


Moja tu cabello con abundante agua caliente y aplica champú acondicionador.


Fricciona con suavidad todo el pelo y luego enjuaga hasta limpiar toda la espuma.


Aplica una máscara en las puntas y alisa el pelo con un peine grande.


Retira el acondicionador del cabello enjuagando con agua fría.


Introduce en un pulverizador la infusión acorde a tu tipo de cabello. Infusión de limón si tu cabello es rubio o infusión de hojas de nogal para pelos más oscuros.


Aplícate la infusión a lo largo de todo el pelo para que quede bien impregnado.


Finalmente, seca el pelo con un secador a temperatura media para que no se reseque. Luego verás que tienes un cabello mucho más brillante y bonito.

Cuidados para el cabello graso


El cabello graso suele ser más brillante debido al exceso de las glándulas sebáceas creando una especie de aceite en el cuero cabelludo, ensuciando el pelo con más facilidad. Este tipo de cabellos debe ser tratado con productos que eliminen la presencia del sebo y así controlar la secreción de grasa, que puede causar la caída del cabello. En ese sentido, la alimentación es muy importante, pues el cabello grasoso puede ser el resultado de una dieta alta en grasas, dado que las comidas fritas, carnes rojas y productos lácteos fomentan la producción de sebo.

La acumulación de grasa requiere unos lavados más intensos y frecuentes que otros tipos de cabello. En la actualidad, existen champús que controlan la grasa sin perjudicar el cuero cabelludo. Sin embargo, no se recomienda masajearlo con fuerza porque puede irritar los poros y producir que segreguen más grasa. La principal ventaja de este tipo de cabello es el bonito brillo que desprende cuando está recién lavado, pero lo malo es que dura poco tiempo limpio. También se caracteriza por la falta de volumen.

Champú: Lo fundamental es elegir un champú bajo en grasa, suave y sin alcohol.

Peinado: El cepillado puede incitar al aumento grasa. Por lo que es recomendable no hacerlo con fuerza, ni muchas veces.

Aclarado: Lo ideal es terminar la ducha con agua fría, puesto que el contrate de temperatura reduce la estimulación de las glándulas sebáceas cerrando los poros.

Remedios naturales: Podemos aplicar mascarillas naturales de alimentos como vinagre, yogur, miel, cerveza, limón, aloe vera o huevo, que aplicadas sobre el cabello después del lavado, pueden reducir considerablemente la acumulación de grasa, aunque no son una solución definitiva.

Lavar el pelo: utiliza bien el champú


Antes de comenzar a utilizar cualquier tipo de champú debes elegir cuál es el más indicado para tu tipo de pelo. En la actualidad existen en el mercado un gran número de champús entre los que deberás elegir, por ejemplo; si tu pelo es seco lo ideal es que utilices champú de huevo y que evites que lleve cualquier tipo de alcohol entre sus componentes, ya que te puede resecar más el pelo.

Cuando utilices tu champú debes tener cuidado, no lo utilices de manera brusca sobre tu cabello. No frotes ni rasques demasiado fuerte por la zona de la raíz del pelo ya que puedes producir demasiadas roturas innecesarias. Intenta utilizar siempre agua caliente, pero ten cuidado no te quemes. Si tu pelo es demasiado graso, después de aclarar el champú, rocíate un chorrito de limón de deberás acto seguido aclarar, para así intentar que no parezca tan graso.


¿Cómo debes lavar tu cabeza con el champú?

1. Aunque no estés acostumbrada debes preparar el cabello para lavarlo. Lo primero que debes hacer es quitar los posibles “nudos” que tengas.

2. Ajustar el flujo del agua.

3. Consigue una temperatura del agua lo más agradable posible.

4. Moja la cabeza.

5. Aplicar el champú sobre tu mano, nunca sobre la cabeza.
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Champús caseros para cabello seco


A medida que pasa el tiempo, nuestro cabello deja de segregar menos aceite y queda más seco. Además, los tientes, la secadora, las gominas y los permanentes hacen que el cabello se vuelva más frágil y quebradizo. Para solucionar el problema y tener un cabello más fuerte, sano y brillante podemos preparar unos champús caseros con productos totalmente naturales.

Champú de coco y huevo

Preparamos las hojas de saponaria trituradas o cortadas. Añadimos una taza de agua y lo ponemos a ebullición durante cinco minutos. Retiramos el recipiente del fuego y dejarlo reposar durante varias horas, para posteriormente filtrarlo.
A continuación, derretimos el aceite de coco al baño maría mientras lo vamos removiendo con una espátula de madera. Cuando sea líquido, agregamos a la saponaria. Luego se añade la yema de huevo, las gotitas de coñac y seguimos mezclando el preparado. Cuando se enfrie, lo aplicamos encima del cuero cabelludo húmedo y frotamos bien. Dejamos que actúe durante 5 minutos y luego aclaramos con abundante agua.

Ingredientes:
– Aaponaria seca.
– Aceite de coco.
– 1 yema de huevo.
– 3 gotas de coñac.
– Agua.

Champú de papaya y aloe vera

Pelamos la papaya para luego cortarla y pasarla por la batidora. Mezclamos la fruta triturada con el resto de ingredientes, hasta conseguir una crema tipo champú. Envasamos en un recipiente y conservar en un lugar fresco.

Ingredientes:
– 1 papaya.
– Gel de aloe vera
– Champú para bebé o neutro.
– Zumo de limón.
– Aceite de limón.

Champú de hierbas para cabello seco

Ponemos a hervir las hiervas durante unos minutos. Luego, pasamos por un colador y agregamos el jabón neutro rallado dejando que funda y enfríe. Añadimos un poco de agua, si queda demasiado denso y ponemos a refrigerar para su mejor conservación. El hinojo es muy rico en aceites naturales, lo que dará brillo y suavidad a tu pelo.

Ingredientes:
– 15 grs de raíz de hinojo.
– 15 grs de saúco o trébol.
– Media taza de jabón neutro rallado.
– Agua.

Secar el pelo


¿Qué es mejor, secar el pelo con un secador o dejarlo que se seque sólo? Esta es una pregunta que se hacen muchas personas, y la verdad que esto es cuestión de preferencias. A algunas personas les encanta entretenerse en dar la forma que desean a su pelo antes de salir de casa mediante u secador. Sin embargo otras personas piensan que, además de un gasto tonto de electricidad, secar el pelo con un secador es una forma más rápida de dañar el cabello, por lo que optan por dejarlo secar de forma natural.

La verdad es que ambas formas tienen sus ventajas y sus desventajas y te vamos a contar algunas de ellas para que puedas elegir cuál es la que tú prefieres.


Secado natural. Esta técnica suele ser utiliza normalmente por las personas que tienen el pelo corto y no pueden hacerse grandes peinados. Pero también hay personas con pelo rizado y con pelo largo que deciden utilizar esta forma de secar su melena. Es muy importante recordar que el cabello se encuentra en su punto más débil cuando está mojado. Por lo tanto, ten cuidado de no frotar el pelo con una toalla. La fricción provocada por el roce del pelo con una toalla hará que el cabello se pueda romper.

Secador. Muchos expertos consideran que es la mejor forma de secar el pelo. Lo malo es que esta técnica lleva su tiempo, y hoy en día es difícil invertir tiempo en un proceso así. Ten en cuenta que el secador añade volumen al cabello. No lo uses en exceso y demasiado pegado al pelo ya que puede hacer que el pelo se vuelva más frágil.