Cuidar la piel en primavera


La primavera siempre nos marca el comienzo del buen tiempo, por lo que es la época perfecta del año para comenzar a preocuparnos por los futuros baños de sol a los que, no en demasiado tiempo, se va ver expuesta nuestra piel. Con algunos pequeños cambios rápidos, se puede preparar la piel para esta cálida estación.

1. Comenzaremos a utilizar una crema protectora solar. Probablemente no prestamos mucha atención en primavera a la protección de nuestra piel, pero es necesario comenzar ya a protegernos.
El uso de protector solar con regularidad nos ayudará a que nuestra piel no se vea tan afectada por los primeros rayos de sol, produciéndonos quemaduras. Comenzaremos con una protección solar no excesivamente alta. Además buscaremos la más idónea para nuestro tipo de piel, ya que nos puede producir la aparición de granito por exceso de grasa, o todo lo contrario, secarnos la piel.

2. Cambiaremos nuestra crema hidratante, si es necesario.
En invierno se suelen utilizar cremas hidratantes más compactas para evitar la sequedad del invierno, así que ahora pasaremos a utilizar productos más ligeros.

3. Volver a una rutina diaria del cuidado de la piel, si la hemos perdido durante el invierno, es imprescindible. No nos preocuparemos demasiado puesto que en este proceso no tenemos por que perder demasiado tiempo, ni tampoco comprar una tonelada de productos. Sólo nos llevará unos minutos al día limpiar nuestra piel, exfoliar (de vez en cuando), aplicar los tratamientos que llevemos con regularidad (problemas de acné), e hidratar. Una rutina diaria permitirá que nuestra piel presente mejor aspecto.

Soluciones para una elección incorrecta del tinte


¿Qué haces cuando tu nuevo color de pelo termina siendo un desastre?
El color del pelo no es como la pintura que aplicamos a algún objeto que puede ser quitada con productos específicos para ello. Al igual que en una pared blanca, a veces no se puede volver a pintar con el mismo color blanco.

Necesitamos actuar rápidamente. Los expertos dicen que el tinte no afecta por completo a la cutícula hasta un tiempo aproximado de entre 48-72 horas. Evitaremos remedios que todo el mundo cuenta como añadir más color o tratar de eliminar el color en casa con productos químicos.

Una solución, durante esas horas, es aplicar un color parecido a nuestro color natural por secciones, es decir, lo aplicaremos poco a poco empezando por ¼ del cabello o por la mitad. Los extremos de pelo largo suelen ser más porosos que el resto, por lo que aplicaremos primero el color por esta parte. No lo aplicaremos desde el cuero cabelludo si no desde un poco más abajo y tampoco desde los extremos, digamos que lo aplicaremos por la zona central.

Otras “correcciones” que podremos realizar durante esas primeras 48-72 horas son:
-Tratar de acelerar el desvanecimiento del color con agua caliente que facilita la apertura de la cutícula del cabello y así se acelera la pérdida de color. Cuando te laves la cabeza intenta envolverte el cabello con un gorro de plástico e intenta darte calor con un secador (cuidado con el plástico) y cada 5 minutos comprueba el color.
Champú de color que a veces puede ayudar a suavizar la mala coloración.
Cortar el pelo corto para reducir al mínimo el efecto del color malo.

Consulta siempre con profesionales.

Vino y café para cuidar la piel


Cada día estamos más preocupados por hacer que nuestra piel luzca mejor e intentar que el paso del tiempo no la afecte tanto. Para ello, lo que debemos intentar en mantener nuestra piel libre de todo tipo de impurezas y cuidarla con tratamiento que la regeneren de forma natural.

En la actualidad podemos encontrar tratamientos con productos naturales que podrían considerarse todo un lujo para el paladar.

Anti-edad Cavernet Sauvignon

Con este tratamiento lo que vamos a conseguir es una restauración general del colágeno y la elastina y permitir una mejor circulación de la sangre.
Esto es posible gracias a que este tipo de uva roja está formada por una gran cantidad de polifenoles, procianidoles y antocianúsidos que la convierten incluso en un buenísimo antioxidante incluso mejor que la vitamina E.


Pilling corporal y facial

Los “ingredientes” de este pilling tan especial son: polvo y aceite de pepita de uva Chardonay y de rosa mosqueta, sal de mar y esencias varias.
Al realizar este pilling lo que vamos a conseguir es que la piel asimile muchísimo mejor los tratamientos que se realicen con posterioridad en la misma zona. El tratamiento mejora la micro circulación y permite una mayor receptividad de nuestra piel.

Tratamiento Green Coffe

Nos envolverán la zona que queramos para poder frenar la celulitis, en la medida de lo posible, y conseguir que no se acumule tanta grasa. Todo ello es posible gracias al gran contenido en el café verde de ácido clorogénico que evita la infiltración de grasas.
Según los expertos ofrece al cuerpo todo lo necesario para adelgazar, moldear e incluso servir como drenaje, ya que estimula la diuresis por cómo trabaja sobre determinadas hormonas.

Hacer la pedicura


Considerados como la parte más sufridora de nuestro cuerpo, los pies día a día padecen grandes caminatas, multitud de escaleras, tacones, rozaduras… por eso es necesario que les dediquemos el tiempo que necesitan para estar en buenas condiciones y así cuando llegue la época veraniega podamos lucirlos como se merecen.

La pedicura es el tratamiento de belleza que se encarga de cuidar los pies y las uñas de los píes. En los centros donde se realizan estos tratamientos también se preocupan por las piernas ayudando a la mejora de la circulación sanguínea realizando un confortable masaje.
Pero nosotras mismas podemos hacernos nuestra propia sesión de pedicura “casera”.
Necesitaremos algunos materiales, como por ejemplo quitaesmaltes, limas, crema hidratante, piedra pómez, entre otros.

Lo primero que haremos será quitarnos el pintauñas si es que llevamos las uñas pintadas. Una vez realizado este proceso pasaremos a introducir nuestros pies es un cubo de agua templada con jabón o con un poco de limón, durante aproximadamente 10-15 minutos.


A continuación secaremos bien nuestros pies y pasaremos a comprobar las zonas de durezas o callos. Lo que haremos será pasar nuestra piedra pómez para que la zona quede mucho más suave.
Una vez terminamos con la piedra pómez, comenzamos a cortar las uñas, limarlas y eliminar las posibles cutículas que tengamos.

Ahora nos daremos un relajante masaje con nuestra crema hidratante o con algún aceite balsámico.
El proceso terminaría aquí si no solemos llevar las uñas pintadas. Si por el contrario nos gusta pintarnos las uñas, ese sería el último paso. Colocaríamos algodones entre nuestros dedos o los separadores especiales que hay en el mercado y ¡a pintar!.

Cómo cuidar las pestañas


La función natural de las pestañas es la de proteger al ojo, formando una barrera contra cualquier objeto nocivo e incluso para dar sombra a nuestro ojo. Pero también son capaces de hacer nuestra mirada mucho más atractiva e incluso permitir que nuestros ojos parezcan más grandes.
Así que debemos preocuparnos por los cuidados de estas, que además, ¿sabías que las cambiamos cada 5 meses?

Un buen cepillado diario es muy recomendable para ayudar a su fortalecimiento, aunque no estemos acostumbradas a maquillarnos los ojos todos los días. Cuando realicemos este proceso podremos echarnos algún tipo de aceite o de vaselina (con cuidado para que no se nos introduzca en el interior del ojo) para una mayor vitalidad.


Con la ayuda de un rizador de pestañas permitiremos que se adapten a la forma perfecta, para que nuestro ojo incluso luzca más grande. Cuidaremos el rizador manteniéndolo limpio y no se lo dejaremos a otras personas para evitar así el contagio de bacterias.

Es muy importante mantener una buena hidratación y mantenerlas nutridas para que no se nos terminen cayendo. Nuestras pestañas están formadas por escamas de queratina que se encargan de la elasticidad y la durabilidad.

Por ello tendremos cuidado al desmaquillarnos. Será un proceso con muchísima suavidad (no frotaremos). Podremos utilizar un algodón empapado en nuestro desmaquillante habitual, realizando movimientos muy lentos desde dentro hacia fuera.

Ten en cuenta que que al igual que para los cuidados de nuestro cuerpo en general una buena dieta alimentaria es imprescindible. Al igual que para nuestro cabello, la caída del mismo puede ser la consecuencia de la falta de alguna vitamina.

Alisado japonés


El pelo es una de las partes de las mujeres que más nos preocupa, ya que según su forma y color proporciona una u otra luminosidad a nuestro rostro, provocando cambios realmente radicales a nuestra imagen.

Normalmente a las personas que tienen el pelo liso por naturaleza les gustaría tenerlo rizado o con volumen. Por el contrario, las que lo poseen rizado o ondulado lo preferirían liso, en definitiva, que nunca nos conformamos con lo que tenemos cada uno.

Para aquellas personas que deseen tener un pelo liso sin necesidad de tener que pasarse la plancha cada día, lo idea es realizarse un “alisado japonés”, que además está de moda.

Pasos para conseguir un alisado japonés:

1- Cuando vas a la peluquería, lo primero que te hacen es lavarte el pelo y secártelo.

2- A continuación, aplican un producto que endurece el cabello de color blanquecino. A la vez que aplican este producto van cepillando el pelo de forma recta para evitar que el pelo coja formas indeseadas. Estos productos químicos provocan la ruptura de los puentes de cisterna que son los encargados de dar forma al cabello.

3- Se deja reposar durante 30 minutos y se lava de nuevo.

4- Una vez lavado, y con el pelo todavía húmedo se vuelve a aplicar otro líquido neutralizante a la vez que se cepilla manteniendo una línea recta.

5- Pasados unos minutos y sin aclarar, se procede a secar el pelo y peinarlo estirándolo.

6- Seguidamente te pasan un plancha por todo el cabello.

7- Por última vez te vuelven a lavar el pelo, secar y plancharlo y ya estarás lista para lucir un pelo liso

Lo que es importante es que las 48 horas siguientes de realizar de alisado no nos lavemos la cabeza, ni nos pongamos pinzas en el pelo, ni coletas, ni ningún accesorio que pueda modificar la forma del cabello.

La verdad es que los efectos son muy duraderos y efectivos.

Elegir la forma de las uñas


Cuando te haces la manicura le das a tus uñas diferentes formas que sin darte cuenta pueden indicar lo clásica que eres, si eres más o menos práctica e incluso si eres una mujer fatal.
También, además de la forma de de las uñas, influye mucho en el aspecto final la forma de los dedos y, si te pintas las uñas, el color elegido para ello.

Las formas más habituales que se suelen dar a las uñas son:

Uñas cuadradas o cuadradas redondeadas

Este estilo es uno de los más modernos. Normalmente las mujeres que eligen esta forma son mujeres prácticas y que se preocupan por la moda. Moldean las últimas tendencias a su forma de vida sin que sea una obsesión.
Si limas bien las uñas (se recomienda siempre limar, no cortar con tijeras) las uñas se endurecen más y se rompen menos. Lima las uñas sin meterte demasiado por los bordes.

Uñas ovaladas

El estilo más clásico y a la vez es el estilo que nunca pasa de moda. Si tus uñas son quebradizas y además trabajas mucho con las manos, no es muy recomendable ya que se pueden producir más roturas debido a la forma. Mantén la forma limando la uña siguiendo la forma ovalada ya realizada anteriormente.

Uñas con punta

Este es el estilo más sexy. Tienes que tener cuidado si decides utilizarlo, por que es el estilo que más pasado de moda puede estar o por el contrario estar más de moda en el momento en el que decidas utilizarlo.
Dependiendo de la dureza de tus uñas será más o menos recomendable, debido a que es la forma con la que se rompen más las uñas.

Uñas cortas redondeadas

Se caracteriza por ser la forma más duradera. Lo bueno es que si tienes los dedos cortos esta forma te va a permitir que parezcan más alargados. Estiliza más los dedos.

Tú eliges.

Cómo quitar los tatuajes


Los tatuajes son dibujos que se realizan en nuestra piel y que se pueden realizar en cualquier parte de nuestro cuerpo.

Los tatuajes son permanentes, esto es debido a que se realizan mediante agujas que “rompen” la epidermis (primera capa de nuestra piel) y llevan en su punta una tinta especial que al introducirse en la epidermis queda fijada de manera indisoluble.

Por eso, cuando vayamos a hacernos un tatuaje debemos pensar mucho si de verdad queremos llevarlo para siempre o es solo un capricho pasajero.
En la actualidad cada día hay más técnicas para hacer desaparecer los tatuajes de nuestra piel. Algunas de estas técnicas son:

Láser

El tratamiento consiste en enfocar el láser hacia la zona del tatuaje haciendo que la densidad de las radiaciones destruya los pigmentos de la tinta de forma que esta pueda ser reabsorbida por la piel.
Se realizaran varias sesiones dependiendo de la profundidad del tatuaje en nuestra piel llegando a conseguir la desaparición total del dibujo.


Encubrimiento

Con esta técnica no desaparece el tatuaje. Lo que se hace es realizar otro dibujo sobre el que ya existía para hacerlo más discreto o para tapar dibujos que ya no son de tu agrado.
Por ejemplo imagínate que hace unos años te tatuaste el nombre de tu pareja y ya no estás con esa persona. Pues bien si vas a un buen tatuador tapará el nombre realizando otro diseño sobre el mismo.

Estiramiento de la piel

Está recomendado para tatuajes pequeños y consiste en introducir bajo la piel un pequeño “globo” que estire la piel para así poder cortar el tatuaje y al quitar el “globo” la piel estirada vuelve a su lugar. Te quedará una pequeña cicatriz.

Abrasión salina

Este método no tiene mayor complicación, se trata de “lijar” la zona con sal hasta que desaparezca el diseño. Terminará quedándote cicatriz.

Por último, comentarte que para realizar cualquier tratamiento te pongas antes en manos de especialistas.

Consejos para reducir cintura


Es curioso, todos sabemos que a la altura de la cintura se dan los abrazos más sexys. El problema aparece cuando nuestra cintura no está todo lo bien esculpida que debiera estar y no nos sentimos cómodas cuando nos agarran esta zona.

Una cintura bien esculpida da forma a nuestro cuerpo haciendo que parezca más armonioso y atractivo. El principal problema de nuestras cinturas son nuestros queridos músculos abdominales. Estos músculos, que siempre nos preocupan tanto, son la parte del cuerpo que más grasas acumulan y que como ya sabemos es tan difícil hacer que desaparezca.

Para reducir tu cintura hay algunas opciones que te vamos a comentar:

1- Lo primero es una buena dieta. Fundamentalmente, por lo que ya te hemos comentado, es la zona donde se produce mayor acumulación de grasas. Intenta llevar una dieta equilibrada. Por supuesto, es muy recomendable que visites a algún especialista en la materia, ya que la dieta de tu amiga o la que has visto en la TV no tiene por qué ser buena para ti.

2- Hay dos métodos de los que oirás de todo. Para mucha gente son muy recomendables y para otra nada de nada. Estos dos métodos son la utilización de fajas y la mesoterapia.

Respecto a la utilización de fajas, comentar que estas no deben ir demasiado apretadas, y que es verdad que cuando se utilizan la cintura se ve bastante más fina. Pero claro, depende de la persona que las utilice y la forma en que las utilice. No es recomendable utilizarlas muy apretadas ni durante todo el día. Puedes utilizar la faja para alguna ocasión especial, como alguna fiesta en la que tengas que llevar vestido, por ejemplo.

La mesoterapia. Debes consultar con un especialista. El proceso médico se basa en inyectar diferentes sustancias como por ejemplo vitaminas.


3- La liposucción es sin duda el método más efectivo, pero siempre bajo la supervisión de médicos especialistas y teniendo en cuenta que muchas veces, lo barato sale caro. La operación se basa en la extracción de la grasa, pero si no mantienes una buena dieta, aunque te realices está operación volverás a engordar.

4- Ejercicio. Realiza ejercicio, no sólo para tu cintura, si no para dar forma a todo tu cuerpo. Combinado con una dieta sana, te sentirás mucho mejor.

Elegir el pintalabios adecuado


El pintalabios es un componente de nuestro “fondo de bolso” que no nos puede faltar. En la década de los 90 este básico se hizo imprescindible para dar a nuestro rostro la máxima expresión del color, ya que la moda en aquel momento marcaba la tendencia de labios muy coloridos.

En la actualidad la tendencia ha “rebajado” el color y los tonos son más relajados en función de nuestro pelo, nuestros ojos, y como no, el color de nuestra piel.

Recuerda que debemos mantener nuestros labios cuidados y no permitiremos que se nos resequen manteniéndolos hidratados de forma constante.

Podemos elegir cualquier color: rojo, verde, morado, independientemente de nuestro color de pelo y del tono de nuestra piel. Lo único que debemos elegir con el mayor cuidado posible es el tono de color que más nos favorezca. Un color rojo, que siempre es más expresivo, puede ser utilizado por cualquier mujer, lo único que la que tenga la piel clara deberá utilizar un rojo bastante menos intenso que la que tenga una piel media.
Distinguiremos tres tipos de pieles:

-Claras: Ten en cuenta que si tu piel es clara los colores van a resaltar más, así que deberás buscar tonos que parezcan más naturales como un naranja suave o el clásico rosa palo.

-Medias: Este tono de piel es el ideal, puesto que al encontrarse entre el claro y el oscuro esta pasa a un segundo plano dándonos más juego para poder elegir colores más intensos y mucho más atrevidos.

-Oscuras: Puedes elegir el color que más te guste, desde rosas, pasando por colores tierra (puedes dejar que estos sean mates) hasta algún beige. Sin problemas.


Si por lo que te quieres guiar en tu elección del color de tu pintalabios es por el color de tu pelo o el color de tus ojos, recuerda:

– Morena: Busca tonos naturales pero dales brillo.

– Rubia: Intenta utilizar colores más oscuros, pero como ya hemos comentado que te queden a la vez de forma natural.

– Ojos claros: No puedes apagar el “color de tu mirada” con otro color en tu cara, así que intenta utilizar tonos más mates.

Estos tres últimos consejos debes combinarlos con los que te hemos contado del tono de tu piel.