Saber echarse colonia


Olores, perfumes, aromas, fragancias… lo llames como lo llames, el caso es que una buena colonia siempre nos trae recuerdos del pasado que ya no recordábamos. Seguro que todavía recuerdas a ese chico del instituto que tanto te gustaba, ¿verdad? Hoy en día, y aunque haya pasado bastante tiempo, cuando hueles la colonia que él utilizaba, te acuerdas de él. Recuerda; las colonias son una de las mejores huellas que se pueden dejar por la vida. Ellos permitirán que seas recordada aunque pase el tiempo.

Una buena colonia debe aplicarse de tal manera que mantenga su olor fresco durante todo el día. Esto no significa que te pulverices medio bote antes de salir de casa. Como en la mayoría de las cosas, los excesos no son nada bueno, así que aplica este consejo al tema de tu colonia. Debes aplicártela de manera que se mantenga de forma sutil. Si viene con vaporizador, lo normal es que con tres aplicaciones tengas suficiente.

Debes echarte colonia en determinadas partes del cuerpo para que su fragancia dure más tiempo. Lo más recomendable es que realices la aplicación en las partes que generan mayores cantidades de calor. De esta forma te asegurarás oler bien hasta que termine el día. Las principales zonas para dicha aplicación son: en el interior de la muñeca, por detrás de las orejas, el pecho, los muslos y la espalda.

Como podrás imaginar, estas dos últimas partes son imprescindibles si vas a tener una cita especial. Si decides comprarte una fragancia nueva, no cometas el error de frotar la colonia contra tu piel nada más aplicártela. De esta forma, la fragancia no tiene tiempo de asentarse y el olor es diferente al que habías olido en el bote.

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