
La placenta es la masa que envuelve al feto dentro del útero materno y que contiene el líquido amniótico donde flota y se alimenta a través del cordón umbilical. Por eso es una rica fuente de sustancias activas, vitaminas y minerales que pueden aprovecharse en cosmética.
Existen todo tipo de productos que incorporan elementos provenientes de la placenta, tanto humana como animal. Desde cremas faciales que aportan elasticidad a la piel y previenen las arrugas como bálsamos regeneradores, champús contra la alopecia, fortalecedores de uñas, desmaquillantes… Un sinfín de artículos cuya propiedad esencial es la regeneración celular.
Sin embargo, en España no encontramos productos que contengan placenta humana, únicamente animal. Una de las marcas presentes en el mercado español que utiliza elementos placentarios en la composición de sus productos es L’Oréal (la de oveja es de las más usadas).
El extracto placentario apareció en cosméticos por primera vez en la década de 1940, asegurando que ayudaba a eliminar las arrugas y a estimular el crecimiento celular. De nuevo en la década de 1970 se hizo muy popular, especialmente en champús y tratamientos para el cabello. Hoy, celebridades como Jennifer López aseguran su resultado positivo.

Las dudas sobre los beneficios de la placenta en los cosméticos han ocasionado gran controversia. Han surgido cuestiones éticas, tales como la ablación de placentas humanas, ya que los laboratorios no pueden obtener células placentarias sin tener una placenta… El Hospital británico Poole, de Dorset, ha estado vendiendo las placentas de los nacimientos para fabricar cremas para combatir las arrugas de la piel y champús de lujo. Muchas madres al conocer la noticia se han mostrado indignadas ya que creían que se usarían para investigar sobre el cáncer, no para uso cosmético. El hospital se embolsó 5.000 libras.
Es difícil distinguir entre los verdaderos beneficios de la placenta por sí sola y los de los tratamientos complementarios. La ciencia que respalda el tratamiento parece ser lo suficientemente estable considerando que se usa en la regeneración celular de pacientes quemados.



























































3 comentarios
2 agosto 2011
Me parece que todo esto es darle culto a la belleza y al cuerpo, como católica esto va contra el primer mandamiento de la ley de DIOS, “nos amamos así mismos sobre todas las cosas”.Y segundo la ciencia ha topado el colmo del irrespeto al cuerpo en la manipulación de placentas humanas para aparentar una belleza que algun día tendrá que teminar. Me pregunto que le irán a responder al Señor en el juicio final cuando les pregunte cuantas obras de caridad podrían haber hecho con ese dinero tan despilfarrado!!!!!!!!VANIDA DE VANIDAES Y SÓLO VANIDAD.ECLESIÁSTICO
27 octubre 2011
Si cuidar de uno mismo es darle culto a la belleza y al cuerpo no le veo nada de malo, mucho menos si es algo que te hace sentir mejor y no causa daño a nadie. No es como que mates a una persona o animal para “robar” su placenta.
Creo que esto está muy lejos de ser el “colmo” del irrespeto al cuerpo, no se estan violando los derechos de nadie ni tampoco códigos de ética, hay cosas mucho peores en el mundo como para darse golpes de pecho por usar placentas con fines cosmeticos. Eres muy exagerada Alejandra. Además, el vernos bien nos da seguridad y confianza, cualidades básicas de una persona en equilibrio físico y mental.
12 enero 2012
Alejandra, haz algo bueno por los demas y deja d criticar,
Yo creo q si los demas tienen vanidad pues tu hija mia tienes envidia