Bebidas carbohidratadas para potenciar el rendimiento deportivo


Una buena hidratación es fundamental para nuestra salud y de vital importancia cuando practicamos cualquier tipo de actividad física o deportiva, ya que entre otras cosas influye directamente en nuestro rendimiento. Esto es debido a durante el ejercicio prolongado mediante sudoración podemos llegar a expulsar de nuestro cuerpo nada menos que dos litros de agua por hora, lo que supone importantes pérdidas de líquidos y electrolitos. Por lo tango es necesario compensar esa deshidratación mediante bebidas de reposición si no queremos bajar nuestro rendimiento deportivo o que aparezcan problemas de salud derivados de una incorrecta hidratación, algo que por cierto es cada ves más común. Se trata de una muy buena recomendación recogida en el último número de la revista científica de la Federación de Medicina Deportiva (FEMEDE) “Archivos de Medicina del deporte”.

Según un estudio realizado por el Dr. Pedro Manonelles, actual Presidente de FEMEDE, asegura que para preservar el balance hídrico del que estamos hablando y por lo tanto potenciar el rendimiento del deportista y retrasar la aparición de fatiga, debemos tener una provisión adecuada de líquido, y no solamente en verano, así como de energía proveniente de hidratos de carbono y electrolitos. Concretamente, en el informe donde se detalla el análisis destaca que la reposición de sodio y potasio en el ejercicio prolongado es esencial para mantener el volumen plasmático y la hidratación, al tiempo que ingerir hidratos de carbono minimiza el glucógeno perdido por el ejercicio físico intenso

Los efectos contraproducentes de la deshidratación en la práctica deportiva pueden depender de muchas cosas como de nuestro nivel físico, reservas corporales de agua, las condiciones ambientales como temperatura y humedad, así como el tipo y duración de la actividad física. Pero en todos los casos, se produce un estrés fisiológico caracterizado por el aumento de la frecuencia cardiaca y la temperatura corporal, lo que ocasiona inevitablemente la aparición de calambres musculares, agotamiento, pudiendo llegar a un golpe de calor y posterior desmayo.

Con respecto a las bebidas carbohidratadas, sus investigaciones han comprobado que sólo las bebidas que contienen entre un 4% y un 6% de carbohidratos nos ayudan a mejorar significativamente nuestra capacidad de ejercicio en condiciones ambientales frías, y a partir de los 30ºC, únicamente las bebidas con un 6% de carbohidratos muestran eficacia en el mantenimiento de la resistencia.

A partir de la media hora de ejercicio resulta necesario compensar la pérdida de líquidos, y tras el esfuerzo físico, debe restablecerse la función fisiológica, cardiovascular, muscular y metabólica reponiendo las pérdidas de líquidos y solutos.

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