Cómo hacer una limpieza de cutis casera


Limpiar a fondo nuestro rostro es muy importante para que la piel no sólo tenga un aspecto radiante, también para que esté sana. La limpieza de cutis es un tratamiento perfecto para mantener nuestra piel limpia, y sería recomendable hacerla una vez cada dos meses, pero son tratamientos costosos que no siempre nos podemos permitir.

Una buena manera de complementar las limpiezas de cutis en centros especializados es aprender a realizar una limpieza casera que nos permita espaciar las que nos realice nuestra esteticista, y así ahorrar un poquito.

Un tratamiento casero y funcional

Este tratamiento casero no puede sustituir las limpiezas de cutis profesionales, pero sí puede permitirnos reducir el número de limpiezas en centros de estética, y en lugar de cada dos meses, realizarlas cada cuatro o cinco.

Para realizar este tratamiento casero necesitas los siguientes productos: limpiador facial, exfoliante, mascarilla, crema facial con protector solar, manopla, pincel de cerdas duras y una toalla. ¡Ah! Y no olvides una diadema para que el pelo no te moleste.


Es importante que escojáis un día para realizar el tratamiento durante el cual no tengáis compromisos, pues la piel quedará algo irritada y es muy recomendable que no sufra agresiones externas. Una vez tengáis la fecha, poneos manos a la obra.

Lo primero es tener la piel desmaquillada. Después, hay que limpiar la piel con el limpiador facial y retirar con agua tibia. Aplicad el exfoliante realizando un masaje para que las partículas actúen en profundidad. Retirad con la ayuda de una manopla y agua tibia. Una vez la piel está exfoliada, podéis abrir los poros utilizando agua caliente con eucalipto en plazos de tiempo cortos, aunque no es obligatorio.

Si tenéis muchos puntos negros, extraedlos presionando ligeramente con la ayuda de pañuelos de papel o algodón. Después volved a lavar la piel con el limpiador para desinfectar. No os asustéis si veis vuestra piel irritada, es completamente normal a causa de la presión ejercida.

Aplicad la mascarilla, si es de aloe vera o rosa mosqueta mejor que mejor, con la ayuda del pincel de cerdas, desde el centro del rostro hacia el exterior. Dejadla actuar unos quince minutos y retirad con agua tibia. Por último aplicad vuestra hidratante específica, los nutrientes serán más efectivos y la hidratación más completa.

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