Los temidos rizos


A veces, el pelo rizado es bastante difícil de manejar. No importa lo mucho que lo peines, lo engomines, etc. simplemente es un gran rebelde sin causa. No desesperes, lo mejor es que asumas como es tu cabello y empieces a mimarlo para conseguir el estilo que más se amolda a tu personalidad. Lo primero que debes hacer es mantenerle limpio y saneado para que su brillo sea más espectacular.

Muchas mujeres deciden lavarse el pelo cada dos días. Esta suele ser una buena elección dependiendo del tipo de rizo que tengas, la “gordura” del pelo, el aceite…los días que no lo laves, intenta usar un buen acondicionador. Así que la regla básica consiste en acondicionar el cabello todos los días. También, es muy recomendable que compres un bien champú. Este te permitirá ir reparando los daños que hasta ahora estaba sufriendo tu pelo.

A no ser que tu pelo tenga por naturaleza demasiada grasa, intenta aplicar una vez en semana algún aceite (principalmente de coco) para que la textura de tus rizos mejore notablemente. Para que los rizos sean más perfectos, se recomienda dejar secar naturalmente. Aplica algún tipo de fijador a tus rizos y luego dales forma con tus dedos. El fijador te permitirá mantener los rizos en su sitio.

Si te gusta llevar el pelo recogido en una coleta o trenza, lo mejor es que a la hora de dormir te la quites para que tus rizos puedan “respirar” tranquilos. Procura no llevar demasiado tiempo el pelo recogido para que no sufra pequeños desperfectos como por ejemplo la rotura de pelos en la zona de la goma.

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