Conocer los rellenos dérmicos


Los rellenos dérmicos son sustancias utilizadas para restaurar el volumen, proporcionado a la cara una apariencia más joven y hermosa. Se pueden utilizar para restaurar el contorno facial, reducir la aparición de líneas finas, reducción de arrugas, pliegues, aumentar el volumen de los labios y resaltar los perfiles más hundidos que descompensan la forma del rostro. Algunos de los beneficios más importantes de estos rellenos son:

Restauran el volumen y la plenitud en la cara
Suavizan y restauran las líneas faciales
– Reducen y mejoran la apariencia de líneas finas, arrugas y cicatrices profundas
– Mejoran la plenitud de los labios añadiendo volumen a la piel. De esta forma se puede llegar a conseguir una apariencia más juvenil
– Quitan las líneas del ceño situadas entre los ojos
– Tratan y rellenan las cicatrices producidas por el acné
– Reducen las líneas más marcadas situadas alrededor de la nariz y de la boca
– Rellenan las mejillas demasiado hundidas
– Dan forma a la punta de la nariz o a la barbilla
– Restauran el volumen de la cara
– Reemplazan la pérdida de volumen de los tejidos blandos


Como los rellenos dérmicos tienen la propiedad de devolver a la dermis su estado original, es decir, joven, hoy en día son muy populares entre las mujeres que quieren detener el proceso de envejecimiento y eliminar los signos del mismo. Hay muchos tipos de rellenos que restauran y reforman los evidentes signos de envejecimiento facial, que permiten obtener resultados duraderos.

Hoy en día hay muchos tipos de rellenos dérmicos, algunos basados en sustancias naturales procedentes del cuerpo humano, otras son formas sintéticas de estas sustancias y algunos pueden contener sintéticos y compuestos biocompatibles. Antes de someterte a cualquier tratamiento consulta con tu médico.

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