Consejos para tener una piel más sedosa

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Muchas veces se tiende a cuidar la piel del rostro, pero es frecuente que a la del cuerpo no se le presten tantas atenciones. Y es un error porque los años también pasan por ella y precisa de cuidados específicos para que esté más sedosa y suave al tacto. Aquí te contamos los mejores consejos para que lo consigas.

Exfoliación

La piel del cuerpo también se exfolia. Hoy en día, hay varias opciones, siendo posible hacer este ritual en la ducha tras humedecer la piel un poco para aplicar la exfoliante después, o bien en seco con las manoplas de rizo o cepillos exfoliantes de cerdas naturales con los que se masajea toda la piel del cuerpo para retirar las células muertas. Un proceso que ayuda a dejarla más sedosa y que es conveniente realizar al menos una o dos veces al mes.

Baño

El baño o ducha es un momento que debe realizarse con cuidado porque puede dañar la piel. La temperatura es una de las claves, procurando que el agua no supere los 36 grados centígrados con el fin de que no se reseque y se facilite una vasodilatación de los capilares que favorezca la entrada de los nutrientes. Es importante no superar nunca los 38 grados centígrados.

En el baño, es conveniente utilizar sales o jabones que hagan espuma, así como aceites esenciales que hidraten, sean antiedad, regeneren… Aunque estar en la bañera sea placentero, nunca es bueno estar dentro del agua más de 15 minutos.

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La ducha o el baño es el momento idóneo para pasar un rodillo y movilizar grasas con el fin de acabar con la celulitis o bien retardar su aparición. Igualmente, se deben suavizar las durezas que se tengan, por ejemplo, en pies y codos, aparte de aplicar mascarillas en el escote o zonas en las que la piel es más sensible.

Este proceso lo puedes hacer una vez a la semana. Y, ¿qué consejos se pueden seguir a diario? En la ducha rápida, lo mejor es utilizar un gel de baño que sea cremoso y que restaure el pH de la piel.

Tras el baño

Tras la ducha o el baño, hay que hidratar bien la piel. Una buena opción son los aceites vegetales –los hay en seco si no se quiere un tacto graso-, que se extienden con la dermis ligeramente húmeda.

Otra alternativa es la loción hidratante, incluso ya las hay en spray, cuya aplicación es muy rápida y también efectiva. De todos modos, si se tiene tiempo, siempre es mejor emplear aquellas de textura más untuosa y que contengan, por ejemplo, karité o nuez de coco.

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