Disimular las imperfecciones del rostro con el flequillo


Pocas mujeres están satisfechas con la perfección de su rostro. A algunas no les gusta su nariz, a otras sus pómulos y a otras su frente. Para corregir estos pequeños defectos y sentirnos más guapas, podemos utilizar tanto el maquillaje como el peinado. Hoy te vamos a mostrar cómo utilizar el flequillo para corregir esas ligeras imperfecciones que quieres hacer que pasen desapercibidas.

Si tienes el rostro ancho, lo mejor es decidirte por un flequillo de mechas largas. Procura que alguna de ellas te llegue a las mejillas, para afinar el rostro y hacerlo más anguloso.

Si tu rostro es alargado, sin duda el tuyo es el flequillo recto, aunque también puedes peinarlo hacia un lado. Este tipo de flequillo también te va a ayudar a disimular una frente demasiado ancha. Cuida el largo del flequillo, evitando que llegue hasta los ojos, para no acortar demasiado el rostro.

Si lo que quieres es hacer que tu nariz parezca un poco más pequeña, lo mejor es un flequillo desfilado, que deje ver parte de tu frente. No uses nunca un flequillo hasta las cejas, ya que en ese caso el rasgo que más se destacará de tu rostro será la nariz.

Si tienes los ojos pequeños, no debes llevar un flequillo muy corto, ya que el espacio que queda entre el flequillo y los ojos hará que se vean aún más pequeños. Si tus ojos son grandes y quieres resaltarlos, nada mejor que un flequillo fino o uno escalonado, realizado a navaja, que permitirá que los ojos sean el centro de atención de tu rostro.

Si crees que tus rasgos son duros y quieres endulzarlos un poco, el mejor es el flequillo cortado en distintos niveles que se peina a un lado, que hará que tus rasgos se vean más dulces.

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