Echarse bien la colonia


La colonia es una parte importante en la rutina de cualquier persona… o por lo menos debería serlo. Después de todo, simplemente usando solo agua y jabón no podemos esperar al final del día oler de maravilla. Afortunadamente, una colonia no tiene por qué ser cara y podemos seleccionar una que se ajuste a nuestro presupuesto. También hay que tener en cuenta que los desodorantes no son lo mismo que las colonias y que sin combinamos ambos productos, el resultado será mejor.

Los desodorante suelen tener demasiado alcohol, y esto hace que el olor del mismo desaparezca cuando se combina con el sudor del cuerpo. A lo largo de las estaciones, la temperatura del cuerpo varía, por lo que es recomendable utilizar las colonias. Piensa en la colonia como si fuera tu ropa, y elige dos diferentes: una para la temporada primavera/verano y, otra para el otoño/invierno. Después de que hayas encontrado tu colonia perfecta, tendrás que aprender a utilizarla.

Parece bastante fácil quitar la tapa y luego echártela, sin embargo, si no pulverizas tu colonia en el lugar correcto, lo que vas a hacer es desperdiciarla. Es necesario conocer los puntos más importantes de tu cuerpo, que son las zonas que emiten más calor, ya que tienen los vasos sanguíneos más cercanos a la piel. Los puntos son: las muñecas, el cuello y detrás de las orejas.

Intenta no rociar el producto sobre la ropa. Esto no es una buena idea debido a que algunas colonias son de color y, potencialmente, pueden manchar la ropa. Recuerda que estos productos tienen fecha de caducidad. No es nada recomendable echarse una colonia que tenga entre 3 y 5 años de antigüedad.

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