Las abdominales más divertidas para no tener barriguita

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abdominales sencillas
Aunque sea invierno, no hay que dejar de cuidarse. Además, pronto llegan ya los días de primavera y los primeros rayos de sol y toca lucir cuerpo y el primer bikini. Y para que la barriguita no sea un problema, es conveniente empezar a trabajar cuanto antes esa zona. Si te parece aburrido hacer abdominales, aquí te proponemos algunas alternativa que puedes hacer en casa e, incluso, para quedar con las amigas y pasar un rato divertido y ameno.

Los ejercicios

Los ejercicios que vamos a hacer son muy efectivos y algunos seguro que los recuerdas de las tablas de gimnasia de cuando ibas al colegio. Una vuelta a los años más jóvenes que puedes rememorar con tus amigas.

Una de las actividades físicas más indicadas consiste en abrir las piernas a la altura de los hombros. Sobre esa posición, hay que ir a tocar el suelo con las puntas de las manos, al mismo tiempo que se contrae el abdomen al bajar. Luego hay que subir el tronco hasta que quede recto y volver a bajar. Una variación muy sencilla es juntar las piernas y bajar y subir haciendo el mismo movimiento.

En la misma posición que en el ejercicio anterior –piernas abiertas con la altura máxima de los hombros-, hay que ir a tocar la punta del pie con la mano opuesta. Es decir, pie izquierdo con la mano derecha y pie derecho con la mano izquierda. De esta manera, se trabajan los abdominales oblicuos. Puedes bajar y levantar cada vez o bien partir de doblar a la altura de la cintura y hacer desde ahí el movimiento más seguido sin necesidad de elevar el tronco cada vez.

abdominales sencillos
Muy divertidas son también las abdominales que se hacen sobre una pelota o con fitball. En este caso, hay que tener mucho cuidado con los movimientos para evitar lesiones y siempre hay que tratar de que la pelota se mueva lo menos posible. Normalmente, son ejercicios más complicados, pero también hay algunos sencillos.

Por ejemplo, puedes tumbarte sobre el fitball, de manera que la pelota quede pegada al abdomen. Hay que estirar las piernas y elevarlas para que no toquen el suelo y se mantengan en línea recta con el cuerpo. Las manos deben estar apoyadas sobre la superficie para que no te caigas. Desde esa postura, tienes que levantar un brazo hasta formar una recta con el cuerpo para, luego apoyarlo, e ir alternando este movimiento con el otro brazo. Notarás que haces fuerza porque tienes que utilizar el vientre para sujetar la pelota y ayudar a mantener el equilibrio.

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