Remedios caseros para los callos de los pies


Aunque los podólogos nos recomiendan prestar mucha más atención a nuestros pies de la que les dedicamos, lo cierto es que pocas de nosotras cumplimos con esa recomendación, y sólo solemos ocuparnos de ellos cuando aparecen juanetes o callos, que convierten algo cotidiano como el andar en una tortura.

Los callos se producen por utilizar un calzado que aprieta mucho o que no se ajusta a la forma de nuestros pies, y las mujeres solemos sufrirlos porque a veces renunciamos a la comodidad por seguir los dictados de la moda. El problema es que los callos y los juanetes se endurecen cada vez más y es muy difícil acabar con ellos si no se han suavizado antes de forma constante. Para lograr ésto, te proponemos soluciones caseras sencillas y eficaces que, además de disminuir el dolor, exfolian tus pies y eliminan la resequedad.

– Aplica media cucharada de zumo de papaya sobre las plantas de los pies tres veces al día.

– Prepara una pasta hecha a base de agua y polvo de tiza y aplícatela en los callos y en las durezas tres veces al día.

– Cuando te quites los zapatos al llegar a casa, remoja los pies en agua tibia con sal. Puedes añadir también llantén, que es una planta que tiene propiedades antiinflamatorias. Si quieres potenciar el relax de tus pies, puedes prepararte un segundo baño para los pies al que añadas unas gotas del aceite esencial que más te guste. Cuando te hayas secado bien los pies, debes masajearlos con una crema densa que esté hecha a base de vitamina E y después poner una rodaja de limón sobre la parte callosa, dejando que actúe toda la noche. Si vas a salir a la calle después de remojar los pies, en lugar de la crema aplíca polvos de talco.

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