Remedios naturales para proteger el cabello


En verano, nuestro cabello tiene que hacer frente, además de a los tintes y otros productos químicos que utilicemos, a la agresión de agentes como el sol, el agua del mar o el cloro de las piscinas, entre otros. Para evitar terminar el verano con el pelo completamente estropeado, dañado y quebradizo, podemos utilizar una serie de remedios naturales que lo protejan y fortalezcan:

Aceite de oliva: Aplica un poco de aceite por todo el cabello, especialmente en las puntas y evitando las raíces, para que no se engrasen excesivamente. Déjalo actuar durante 45 minutos para que lo absorba y termina lavándote bien el cabello y secándolo. Si lo prefieres, puedes utilizar aceite de coco o de almendras, según prefieras.

Germen de trigo: Prepara una mascarilla de germen de trigo, añadiéndole agua hasta que logres formar una pasta. Aplícala sobre el cabello y déjala hasta que se seque por completo. Ya sólo te queda lavarte el cabello como haces habitualmente.

Plátano: Prepara una plasta con plátanos maduros machacados y aplícalos sobre el cabello, dejándolo actuar durante 30 minutos y aclarándote. Puedes utilizar también el aguacate, porque ambos te van a ayudar a restaurar los folículos del cabello cuando están muy dañados.

Huevo: Pon un huevo crudo en agua tibia, preferiblemente mineral y masajea el cabello con la mezcla. Se puede añadir el huevo directamente al agua o, mezclar la clara con el agua y después, cuando vayas a aplicarlo sobre el cabello, añadir la yema sobre el cabello, para que esté lo más fresca posible y así beneficiarte de todas sus propiedades. Si tu cabello está muy estropeado o muy reseco, puedes añadir, en lugar de agua, una cucharada de aceite de coco, otra de miel y otra de aceite de almendras, y aplicar sobre el cabello mojado, dejándolo actuar durante media hora y lavarte después.

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