Tips para depilarte el rostro


El rostro es una de las zonas más delicadas a la hora de depilarnos, no sólo porque la piel es más fina y sensible que en, por ejemplo, las piernas, sino porque si realizamos mal la depilación, podemos encontrarnos con zonas enrojecidas difíciles de disimular o con unas cejas apenas sin vello porque nos hemos depilado en exceso. Las áreas del rostro que nos depilamos son las cejas, el labio superior, y la zona entre las cejas, aunque si tenemos vello en exceso, habitualmente debido a problemas hormonales, también es posible depilarse las mejillas y la zona de las patillas.

Antes de depilarnos el labio superior es aconsejable que limpiemos bien la zona con un jabón neutro. Después de la depilación podemos utilizar un poco de aceite de almendras o de crema hidratante para reparar la piel.

Si hemos utilizado cera caliente, podemos aplicar después talco mentolado o algún gel efecto frío que te ayude a calmar la posible irritación de la zona.

Si tienes cejas muy espesas, puedes utilizar cera para depilarlas, pero siempre teniendo cuidado de que no esté muy caliente y de no eliminar totalmente la ceja. Lo mejor para depilar esta zona es utilizar unas pinzas que te permitirán determinar exactamente qué cantidad de vello quieres eliminar y de dónde. Después de la depilación no olvides aplicar algún tónico suave.

Debes tener mucha precaución a la hora de depilar las mejillas, y hacerlo sólo si es realmente necesario, porque el vello puede crecer más oscuro y visible tras la depilación. Por ello es aconsejable utilizar crema decolorante para disimular el vello si es muy fino y si es más grueso o abundante, lo mejor es que te decantes por la depilación láser. El mismo procedimiento puedes seguir a la hora de eliminar el vello de las patillas.

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