Tres ejercicios para tener una cintura más delgada

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Uno de los retos que tienen muchas mujeres con su cuerpo es conseguir una cintura más delgada. Y es que de ella depende muchas veces que se lleve una talla más o una menos. Sin embargo, no es imposible conseguirlo. La clave está en cuidar la alimentación y en hacer unos ejercicios. Aquí te proponemos tres muy sencillos que puedes hacer en casa en cualquier momento.

Los ejercicios

Como siempre que se hace alguna actividad física en casa, el primer paso es ponerse ropa cómoda. Además, en este caso, vamos a necesitar una pequeña colchoneta para colocarla sobre el suelo porque todos los ejercicios se realizan en ella y tumbada.

Dados estos pasos, hay que comenzar con la dinámica de los ejercicios. El primero de ellos consiste en tumbarse sobre la colchoneta, de manera que la espalda esté perfectamente apoyada. Las piernas deben doblarse por las rodillas, teniendo las plantas de los pies en el suelo. La posición tiene que resultar cómoda y, sobre todo, las lumbares no deben estar forzadas.

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Desde esa postura, hay que extender los brazos a lo largo del cuerpo. Desde ahí, hay que empezar a mover un brazo como si quisiéramos tocar la pantorrilla o bien el talón del pie, pero sin levantar la espalda y tan solo doblando la cintura de forma lateral en el lado del que se mueve el brazo. Luego hay que repetir el movimiento alternando izquierda y derecha.

Otra alternativa es estar tumbada boca abajo. En esa posición, hay que tener las piernas y los brazos bien estirados. Desde ahí, hay que elevar el brazo izquierdo y la pierna derecha hacia arriba para volver a bajar y alternar el movimiento con el brazo derecho y la pierna izquierda. Una actividad con la que se trabaja la cintura por su parte trasera, es decir, la zona lumbar.

Finalmente, otro ejercicio es estar con la espalda bien apoyada sobre la colchoneta. En esa posición hay que levantar primero una pierna y luego la otra de manera que se forme una especie de “L” entre el cuerpo y las piernas. Desde ahí, hay que llevar las manos a tocar los tobillos o la pantorrilla, según la flexibilidad que se tenga.

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