Perder peso después de los 45 años
Perder peso nunca es tarea fácil y es algo que siempre se nos hace cuesta arriba y que exige de nosotras un gran esfuerzo, y si tenemos más de 45 años y queremos ponernos a dieta comprobaremos que es aún más complicado debido a la ralentización del metabolismo que sufre nuestro cuerpo. Sin embargo esto no quiere decir que no podamos lograrlo, ya que basta con que sigamos una serie de pautas para poder sortear los obstáculos que nos impiden perder peso en esta edad y lograr una silueta estilizada con la que nos sintamos a gusto.

Normalmente, si estás intentado perder peso a partir de los 45 años eso significa que ya lo has intentado anteriormente, y cuantas más dietas hayas ello, más le costará a tu cuerpo perder peso, ya que se ha puesto muchas veces en “modo reserva” al notar que reducimos las calorías que ingerimos, lo que hace que nuestro metabolismo se ralentice más y más.

Para evitar esto lo mejor es realizar una hora de ejercicio diario, como una caminata a buen ritmo o dar una vuelta en bicicleta. Al estimular nuestro organismo haremos lo mismo con el metabolismo, y nos será más fácil adelgazar.

Otro problema con el que nos encontramos es que nuestro cuerpo quema menos calorías que cuando éramos jóvenes, todo ello debido a los cambios hormonales que se producen en el mismo y la grasa se acumula con más facilidad. Para solucionar esto debes tomar cada día entre 150 y 300 calorías menos.

Si comes mucho fuera de casa porque tus hijos ya se han independizado o simplemente no te apetece cocinar, elige platos que no tenga mucha grasa, la cual suele estar escondida en las salsas o en los acompañamientos (las patatas fritas). Puedes pedir verduras o ensaladas de primero y pescado o carne blanca de segundo y tus comidas serán ligeras y saludables.