Consejos para no sentirse como un globo en verano

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El verano es una época del año en la que hay personas que se sienten más hinchadas, aunque durante el invierno no tengan problemas de retenciones de líquidos, circulatorios, gases… entre otros causas que pueden producirlo. La razón está en que durante esta época del año es habitual cambiar los hábitos alimenticios porque se viaja más, se come en hoteles y restaurantes, apetece darse algún capricho, probar productos y platos nuevos de la zona en la que se está… Y todo ello puede contribuir a sentirse más hinchada. Pero, hay solución.

Las claves

La principal clave está realmente en lo que se come y en lo que se bebe. De esta manera, es fundamental no olvidarse de beber agua, aunque se esté de viaje, excursión, en la playa… Siempre es bueno tener la botella para no olvidarse de ello.

Además, en lugar de tomar café después de comer, es más recomendable sustituir este hábito por anís verde para evitar, sobre todo, la hinchazón en la zona del abdomen. Hoy en día, la mayoría de los restaurantes y hoteles lo tienen incluido en sus cartas de productos y servicios.

Igualmente, es muy efectivo tomar de jengibre. En algunos establecimientos, principalmente, aquellos que apuestan por un estilo de vida ‘healthy’, puedes encontrarlo, aunque también es posible prepararlo para irlo bebiendo a lo largo del día. Por ejemplo, se elabora con medio litro de agua que se tiene que hervir y poner cinco rodajas de jengibre fresco junto con una cucharadita de canela en rama. Tras estar a fuego lento durante cinco minutos, se deja reposar un cuarto de hora, se pone un poco de miel para mejorar su sabor. Así ya está lista para tomar.

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Y, ¿qué hacer a la hora de comer? Es verano y tampoco es bueno estar demasiado obsesionado por lo que se come porque se trata de descansar y de pasarlo bien por lo que vamos a hacer recomendaciones que se pueden poner en práctica con pequeños gestos.

Por ejemplo, cuando haya verduras para comer, es mejor optar por aquellas que son amargas como la escarola, rábano, alcachofa, berros… porque se facilita la digestión. En relación al brécol, también es bueno tomarlo al igual que germinados como la soja, trigo o cebada.

Si vas a tomar una ensalada, pide que te añadan unos trocitos de manzana o de zanahoria e, incluso, un poco de pepino, que además de combatir la hinchazón tiene también un importante efecto diurético.

Y, sobre todo, no hay que olvidarse de pasarse con la sal. Si las comidas ya nos las sirven sazonadas, se debe aumentar la toma de agua para compensar ese exceso y evitar la retención de líquidos y, en consecuencia, la hinchazón. Algo que para lo que es clave tratar de no abusar de las bebidas con gas y azucaradas.

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