Ejercicios para conseguir unos glúteos como los de una brasileña

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gluteos brasilenos
Los glúteos son una de las zonas en las que más cuesta trabajar y conseguir buenos resultados. Requieren de una cuidada alimentación y de mucho ejercicio y también de una buena genética. Sin embargo, como todo, puede mejorarse haciendo esfuerzos para conseguir el objetivo. Y es que muchas mujeres querrían tener unos glúteos como las mujeres brasileñas. Lograrlo no es fácil, no nos vamos a engañar, pero tampoco es una misión imposible. Eso sí, mentalízate de que tienes que hacer mucho ejercicio.

Las actividades

Una de las opciones que se tiene para conseguir tener unos glúteos brasileños es evidentemente apuntarse a los bailes típicos de este país en alguna escuela de samba, ya que con ellos se trabaja mucho toda esta zona y la de las caderas, muslos y resto de las piernas.

Pero habitualmente no es suficiente y se precisan de ejercicios más específicos para conseguirlo. Uno de ellos consiste en tumbarse en el suelo con la espalda bien apoyada y las piernas dobladas por las rodillas con los pies bien descansados. Desde ahí, hay que hacer elevaciones de cadera, de manera que se levante también parte del tronco hasta el cuello –la cabeza debe seguir bien apoyada-, y se eleven igualmente las piernas, que continúan con las rodillas dobladas.

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Otro buen ejercicio es sentarse en el suelo con las rodillas flexionadas y las plantas de los pies bien apoyadas. Las manos deben estar a la altura de los hombros y con las palmas sobre la superficie firme. Desde ahí, se tienen que levantar los glúteos del suelo y estirar una de las piernas como si se fuera a dar una patada. Luego hay que volver a la posición inicial para realizar otra vez todo el movimiento.

Y, finalmente, hacemos otro ejercicio. En este caso, nos ponemos de pie y se da un paso hacia atrás con una de las piernas. Es como hacer una zancada muy baja mientras la otra pierna está doblada por la rodilla, formando esta un ángulo de 90 grados. Luego hay que regresar a la postura inicial y cambiar de pierna. Si te cuesta mantener el equilibrio puedes ayudarte apoyando las manos en el suelo.

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