Las cinco claves definitivas para un vientre plano

vientre-plano
Ejercicio, abdominales, cremas, tratamientos estéticos… Todo son cuidados que permiten conseguir un vientre plano y firme. Sin embargo, por sí solos no permiten atacar el problema en todos sus frentes. Hacen falta cinco claves para que los resultados se noten y sean duraderos en el tiempo.

Las claves

Una de las principales claves es tomar fibra, pero en la medida justa. El motivo es que facilita la movilidad de los intestinos y propicia la evacuación de todos los restos de comida que se acumulan en el bajo vientre. Sin embargo, tampoco hay que excederse ni elegir mal la fibra para que no se produzca justo el efecto contrario.

Lo más recomendable es tomar verduras como judías verdes y borraja, así como pan y cereales integrales –mejor que sean tostados y con poca levadura-, y frutas como las manzanas, membrillos, cítricos, peras, plátanos y ciruelas. Igualmente saludables para este objetivo son las berenjenas, boniatos, zanahorias o calabazas.

A la hora de tomar verduras, hay que tener cuidado con las que producen gases como es el caso de las coles de Bruselas o brócoli, así como las alcachofas. Cautos también se debe ser con las legumbres como las habas o las judías secas. Y, sobre todo, siempre hay que mascar bien y comer despacio para que los alimentos no fermenten y no se generen gases.

vientre-plano
En la dieta diaria tampoco hay que olvidarse de otra clave: el yogur. Es muy importante tomar uno cada día. Una buena opción son los que incorporan bífidus porque ayudan a digerir las fibras que causan los gases, aparte de contribuir a mantener la flora intestinal y evitar el estreñimiento.

También hay que beber agua. Aunque se piensa lo contrario, lo cierto es que no produce hinchazón, sino que contribuye a aumentar el volumen de la fibra y, en consecuencia, se favorece la evacuación.

Y, aún hay un último gesto, dar masajes circulares en la zona, siguiendo el movimiento de las agujas del reloj y comenzando desde la parte baja del vientre hacia el ombligo para acabar en el área en el que se comenzó. La clave está en que también ayuda a combatir el estreñimiento y favorece el tránsito intestinal.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *