Las claves de la dieta flexitariana

dieta flexitariana
Como siempre que llega el buen tiempo, se produce la casi obsesión por las dietas y suelen aparecer nuevas pautas alimentarias con el fin de conseguir bajar de peso en un tiempo razonable y de forma saludable. Una de las últimas de las que se está hablando por sus efectos beneficiosos sobre la salud y su contribución a tener menos grasas en el cuerpo es la flexitariana. Una dieta que es como una variedad de las vegetarianas, ya que se permite comer cierta cantidad de proteínas de origen animal. ¿En qué consiste?

La dieta

Esta dieta realmente no es nueva y ya lleva unos años funcionando, aunque ahora sí se ha acuñado el término de flexitariana para referirse a ella. La base de esta dieta es el realidad muy parecida a los principios que siguen los denominados veganos, que de vez en cuando se permiten tomar proteínas animales procedentes de aves, carne, lácteos o huevos.

La dieta se centra en tomar frutas, verduras y hortalizas, siendo esta la principal base alimentaria, a la que se suman cereales, legumbres y semillas. De forma ocasional, se pueden incorporar a la dieta las proteínas de origen animal como carnes, aves y pescados para que el organismo reciba más nutrientes y no tenga las carencias propias de un consumo exclusivo de frutas y verduras.

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La proporción de la ingesta de proteínas, no obstante, sigue siendo mucho más elevada en el caso de las vegetales que, en global, representan el 80% de lo que se consume, mientras que el 20% restante se corresponde con las proteínas de origen animal.

Dentro de las proteínas de origen animal se priorizan las carnes blancas frente a las rojas, tratando siempre de que sean lo más naturales posibles. Es decir, hay que optar por los productos ecológicos. Máxima que igualmente hay que seguir en frutas y verduras.

Son pautas con las que se consigue un mejor bienestar y perder peso al consumir menos grasas y eliminarse productos poco naturales, además de tener otros beneficios al contribuir a reducir el nivel de colesterol, bajar el azúcar y mejorar el sistema circulatorio, entre otras bondades.

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